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El catálogo de WhatsApp Business, paso a paso

El catálogo convierte tu WhatsApp en una vitrina: el cliente ve fotos, precios y descripciones sin que tengas que mandarle veinte imágenes sueltas. Es gratis, entra en la misma app, y tiene límites que conviene conocer antes de cargar cien productos.

Actualizada el 27 de septiembre de 2026← Todas las guías

Contesta

«cómo hago el catálogo de WhatsApp Business»

El catálogo vive dentro de la app: en la pestaña Herramientas, toca Catálogo. Cada artículo lleva, obligatoriamente, un nombre único, al menos una imagen y el país de origen. Puede llevar además precio —donde WhatsApp lo permite—, precio de oferta, descripción, un enlace a tu sitio y un código, y hasta 10 imágenes o videos. Se arma en el teléfono, sin programas ni ayuda.

Qué cargar, y qué no

Carga lo que vendes seguido, no todo lo que tienes. La utilidad del catálogo es que el cliente encuentre en diez segundos lo que vino a buscar; trescientos productos sin orden hacen justo lo contrario.

Para cada artículo:

  • Foto del producto solo, sobre fondo limpio. Los collages con texto encima se ven mal y además son de lo que más rechaza la revisión.
  • Nombre como lo dice el cliente. «Pastel de chocolate 8 porciones», no «SKU-4471».
  • Precio, si WhatsApp te deja y si puedes. Si trabajas por encargo, pon el precio base y aclara en la descripción qué lo mueve.
  • Descripción corta con lo que siempre te preguntan: medidas, tiempo de entrega, si incluye instalación.
  • Enlace a la página de ese producto o servicio en tu sitio, cuando exista.

Lo que rechaza WhatsApp

Cada imagen, video y artículo se revisa, y el artículo solo lo ven tus clientes cuando WhatsApp lo aprueba. La regla de fondo es la Política de comercio de Meta, que vale también para el catálogo de WhatsApp Business. Prohíbe, entre otros:

  • alcohol, y tabaco con sus accesorios;
  • productos médicos y de salud, incluidos los suplementos ingeribles, y los de venta con receta;
  • armas, municiones y explosivos;
  • animales;
  • juegos de azar;
  • productos para adultos;
  • cosméticos usados;
  • suscripciones y contenido digital.

Los boletos para eventos y las tarjetas de regalo solo se permiten a vendedores aprobados.

Si te rechazan un artículo, puedes pedir otra revisión desde la misma app. Lo que no conviene es insistir con lo que la política no permite: Meta avisa que, si el contenido la infringe de forma reiterada, puede tomar medidas en la cuenta, hasta suspender el acceso a las funciones de comercio.

Cómo lo ve tu cliente

Conviene saberlo antes de cargar nada, porque explica qué fotos poner. Quien entra a tu perfil ve una cuadrícula de fotos con el nombre y el precio debajo; al tocar una, se abre la ficha del producto con la descripción completa y un botón para enviártelo por chat. Puede juntar varios en un pedido y mandártelos de una, y ahí llega a tu conversación como una lista, no como cinco mensajes sueltos.

O sea que lo primero que decide si un producto se mira es la foto en miniatura, y lo segundo, el precio. La descripción la lee quien ya está interesado.

Cómo se usa de verdad

Tres cosas que cambian el rendimiento del catálogo más que la cantidad de productos:

  1. Comparte artículos sueltos, no el catálogo entero. Cada producto tiene su propio enlace compartible: mándale al cliente exactamente el que preguntó.
  2. Ponlo en la ficha de bienvenida. Tu mensaje de bienvenida puede decir «mira el catálogo acá» y ahorrarte la primera ronda de preguntas.
  3. Revísalo cada mes. Un catálogo con precios viejos genera la peor conversación posible: la de explicar que lo que el cliente vio ya no vale eso.

Tres errores que se pagan caro

Precios viejos. Es el más común y el más caro: el cliente llega convencido de un precio que ya no existe y la conversación empieza con una corrección. Si tus precios se mueven seguido, pon rangos y di en la descripción de qué depende.

Productos que no tienes. Un catálogo es una promesa de existencia. Si algo se agotó por un mes, sácalo o dilo en el nombre.

Fotos de distinto tamaño y fondo. La cuadrícula se ve desordenada y el negocio parece improvisado. Es el defecto más fácil de arreglar: mismas proporciones, mismo fondo, misma luz.

Cuándo el catálogo deja de alcanzar

El catálogo es una vitrina, no una tienda. Se te queda corto cuando:

  • Necesitas cobrar en línea en vez de coordinar el pago por chat.
  • Tienes inventario que cambia y no puedes estar editando a mano.
  • Vendes variantes —tallas, colores, sabores— y cada una necesita su precio y su existencia.
  • Quieres que Google muestre tus productos: eso lo hacen tu sitio y tu Perfil de Negocio, no la app → catálogo online.

Ahí la pregunta ya no es el catálogo sino si te conviene una tienda en línea, que es una decisión de costo y de tiempo más que de tecnología: está contestada en cuándo conviene una tienda en línea. Y si lo que necesitas es que te encuentren antes de todo eso, eso lo hace tu sitio y tu ficha de Google, no la app.

Fuentes oficiales

Lo que también se pregunta

¿Cuántos productos puedo cargar?

La ayuda de WhatsApp no publica un máximo de productos; sí limita cada artículo a 10 imágenes o videos, con videos de hasta 50 MB. Y para un negocio pequeño, un catálogo de treinta productos bien fotografiados vende más que uno de trescientos donde no se encuentra nada.

¿Es obligatorio poner el precio?

No: es un dato opcional, y WhatsApp solo deja agregar precios en algunos países. Lo obligatorio es un título único, al menos una imagen y el país de origen. Si puedes ponerlo, piénsalo dos veces antes de dejarlo en blanco: un catálogo sin precios obliga al cliente a preguntar, y una parte no pregunta, se va.

¿Por qué WhatsApp me rechazó un producto?

Porque cada artículo, con sus imágenes y videos, se revisa contra las políticas de comercio, y la de Meta vale para el catálogo de WhatsApp Business. Prohíbe, entre otros, el alcohol, el tabaco, los productos médicos y de salud —incluidos los suplementos—, las armas, los animales y los productos para adultos. Y WhatsApp pide al menos una imagen que muestre el producto. Si crees que fue un error, puedes pedir otra revisión desde la app.

¿El cliente puede comprar desde el catálogo?

No directamente: el catálogo muestra y el pedido termina en una conversación. Puede enviarte un producto o un carrito, y ahí sigue el trato por chat. Si necesitas cobrar en línea, con inventario y envíos, eso ya es una tienda.

¿Puedo enlazar cada producto a mi sitio?

Sí, y conviene: cada artículo admite un enlace. Es la forma de que el catálogo alimente a tu página en vez de competir con ella, sobre todo si ahí tienes fotos, medidas o preguntas frecuentes que en el catálogo no caben.

¿Aparece el catálogo en Google?

No cuentes con eso: el catálogo vive dentro de la app, y lo que Google rastrea es tu sitio. Por eso el catálogo es una herramienta de venta para quien ya te escribió, no un canal para que te encuentren.

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